laberinto

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Barcelona

lunes, 22 de marzo de 2010

hasta los sesos



pídeme un deseo

¡dale, vale!

qu’ando vestía de genio


pídeme un deseo

de esos, de los prohibíos

de los que cuando estás en mí

jadeas al oído


pide

dale

vale

anda


boconea

salpícame

de las ricas

de las dulces

de las amargas

de las saladas


avanza

con sudor

sin clemencia

sin pudor

con decadencia


pide

dale

vale

anda


qu’el tiempo corre

y me atrapa

me jala

me lleva

me mata

me ciega

me vuelca el alma

la arranca del cuerpo


pide

dale

vale

anda


pídeme

qu'ando complaciente

a tu cuerpo, a tus manos

a tus dedos, a tu panza

ay dioh!

así

ahí

aquí


pide que no puedo máh

que tu cuerpo me desgasta

y el mío

el mío ya no aguanta


martes, 16 de marzo de 2010

ocho años



I.
El mejor amigo de mi primito de ocho años se cayó de la cama.

II.
La casa en la cual mi primito pernoctó en un sinnúmero de ocasiones es la escena de un crimen.

III.
Llevé a mi primito a hacer un Build-a-Bear en honor a su mejor amigo.
Le pregunté “¿crees que le gustaría?”
“No lo sé, está muerto” me contestó.


La vida se acaba en menos de un segundo. Entonces ¿qué hacemos con el tiempo que nos queda?

Llevo cuatro años estudiando, persiguiendo una carrera y hace unos días recibí un text de una amiga que decía que ella estaba bien, “como siempre corriendo”, que en algún momento iríamos al cine. Yo, hice un pausa y le texteé sobre mi semana. No es que la mía sea mejor que la suya, ni siquiera es que sea más significativa…es que mi semana fue una bofetá en la cara.

Esta semana reflexioné sobre las veces que he perdido perspectiva, las que he querido ser perfecta, cubrir todas las bases, verme como si supiera; fuerte y valerosa. Así mismo conté las ocasiones en las que he sido malcriada, malagradecida, malparía. Repasé mis días, cómo los hacemos rutina y olvidamos observar y meditar. Redescubrí que muchas veces dejamos pasar lo bueno buscando lo que queremos…

Entonces me hice una promesa. De ahora en adelante; anhelo vivir día a día, saborear cada inhalada, meditar cada brisa…quiero vivir en paz…como una niña de ocho años.

domingo, 7 de marzo de 2010

sal

el invierno me saló
me convirtió en estatua
me petrificó
me robó el deseo
me entregó a Morfeo
me despeinó por días
me enfangó los pies
me estragó las tripas
me cortó los dedos
me mordió las uñas
me secó los ojos
me fundió los sesos
me besó la muerte
me enfrentó a mi misma
me llenó de nada
me embarró de mierda
me montó en su espalda
me cambió el nombre
me escupió la cara
me jodió la vida

jueves, 4 de marzo de 2010

astronauta


Para tí

En la Semana de la Mujer

Con la esperanza de que algún día no haya necesidad de esa distinción en el calendario.



¿Cuán sexy soy? Hay días que me levanto y digo que fea soy; hay otros, la mayoría, que me encuentro la mujer más bella del universo. Estos últimos; me peino, maquillo, uso lentes de contacto aunque me duelan los ojos pero no, no es suficiente.


He cambiado mi modo de vestir, he comprado ropa nueva, me visto como de revista y en ocasiones tengo mi propio estilo pero no, no es suficiente.


He moderado mi alimentación, hago ejercicio, busco tener y tengo un buen cuerpo pero no, no es suficiente.

Abrir las piernas, ¡dizque para complacer!


¿Qué tipo de maquina soy? ¿Qué modelo de sex machine soy?

¡No soy una máquina!

Disfruto mi vida sexual pero no, ¿cómo va a ser? ¡si es nula!


¿Nula de qué? Si no pasa un ocaso sin que nuestros cuerpos se encuentren pero no, no es suficiente.


Dicen que para mantener una relación hay que ser misteriosa, sexy, atractiva y ¿qué soy? Al parecer, por más que intento no llego. ¿A dónde? No lo sé. Quizás, a la mujer utópica llena de frescura y vitalidad, amante de la energía y cultivadora del deseo.


¡Esa mujer! ¿Quién es? ¿Dónde está? Si la encuentras dímelo y dile de mi parte que la envidio pero, no por ser ella; sino por poder ser quien los demás esperan que ella sea. A esa mujer, avísale que arruina mi vida porque por más que trato y trato y trato no le llego ni al tobillo y me duele, porque quiero ser perfecta ¡y no lo logro!


Dices que hacen falta más cosas en una relación.


¿Acaso hacer el amor, salir a comer, ir al cine, ir al gimnasio, disfrutar la vida, conversar como amigos, ser amigos, planificar el futuro, saborear mantecado, querer ir a Nueva York, querer viajar el mundo, desear tener hijos, amar y desear el perro que nunca te ha gustado, jugar pelota, baloncesto, volleyball, natación, volar chiringa, viajar juntos, llorar de alegría y de tristeza, consolarnos, abrazarnos, mimarnos, molestarnos, despertarnos y en ocasiones dormirnos, viajar en carro, ir a la playa, correr four track, volar en parasailing, vernos desnudos, tocar y desear nuestros cuerpos y sobretodo amarnos no es suficiente?


Digo si hace falta algo más que eso avísame porque, debo buscarlo a la luna.


Pero no, no soy astronauta.



7 de noviembre de 2001/revisado y editado por misma el 4 de marzo de 2010.



martes, 23 de febrero de 2010

otredad



Me arranco la otredad

y comienzo por los ojos.


Desgarro las cejas una a una.

Dejaron de enmarcar mis alegres expresiones,

cernir las entradas a mi espíritu,

y salvaguardar las salidas.


Claudicaron.


Rasgo una a una mis pestañas traicioneras,

porque en su multitud abandonaron mis ilusas miradas.


Y mis ojos que veían sin ver, se ahogaron en sal.


Largas noches en vela sin protección.

Cortos días dormida sin los alfiles de mi alma.

Cada arrancada me aprieta; inhalo no exhalo.

Si dejo escapar el aire quizás, no regrese.


Continúo.


Descuartizo mi nariz.

Despellejo la dermis buscando aromas conocidos y

perfumes que transformen recuerdos en vida.

No los hay.


La otredad imposibilita revivir lo no vivido.

Todo es irreal ¡maldita otredad!


Falta por hacer y corto mi boca.

El sabor a sangre me renueva,

lo merece.

No calló .

El ruido fue escalonado hasta ensordecer.


Y mis oídos dejaron de funcionar.


Así, llegó el sonido del silencio.

Ese incesante chillido que rechina cuando no se habla.

La continua onda que tintinea cuando no se canta,

cuando nadie conversa.

Que molesta y no alienta.

Por eso -mis oídos- los removí.


Me arranco la otredad

con voluntad.

Esa, me expatrió y esclavizó.

Me drenó hasta el cansancio.


Hasta que la ví.


Me ví.

La misma,

la esa,

la ella,

la yo,

yo misma,

mi misma,

mismidad.


domingo, 14 de febrero de 2010

Feliz Día de Vivir





Soy una romántica empedernida y viciosa de lo cortavenas. Me encanta la música de tríos, los bolerazos de la Z, las divas; Ana Gabriel, Rocío Jurado, La Durcal, Isabel Pantoja y la Yolandita de los '80. Me fascina la luna llena, las noches estrelladas y pienso que nadar en la laguna "fosforecente" de Vieques a las 3am es riquísimo. Amo escribir y leer me da paz. Disfruto dibujar corazones, lo confieso, los dibujo en mi libreta de escritos. Las flores también me gustan ¡como aquella que recibí en la barra irlandesa, dejé secar en el libro y no la monté en el avión porque fue un pedazo de la aventura! o ¡Aquellas que llegaron de sorpresa al Colegio donde trabajaba!

Soy una romántica que no le ha encontrado lo romántico a San Valentín. Sí, lo celebro...pero, virgoniana al fin, tengo mis... mmm...comentarios.

Este día es una rutina social.
Veámos.

En escuela elemental SanVa es sencillo. La fiestecita se resume al buzón de la amistad; ese que la maestra forra con papel dorado y le pega corazones de constrocshon peiper. Las actividades, casi siempre las mismas; cashual dei, intercambio de postalitas y empache de chocolates. Todos los estudiantes participan y reciben igual cantidad de regalitos; la maestra se encarga previamente de enviar una cartita a los padres con las "instrucciones" para evitar el lloriqueo y los mocos. (Ella ha llorado lo sufiente y no le quedan kleenex.)

En escuela intermedia ya la cosa se complica...llegan los arreglos florales y bombales de los novios. Los chicos, esperan con ansias a las nenas y les hacen entrega (algunos en el portón al lado de la guardia, otros en el salón) de un arreglo que cuesta un ojo de la cara... Ella recibirá como 20 de esos. Y habrá chicas que no recibirán nada. Las maestras solo intervienen para consolar las lloronas y mocosas que fueron plantadas. (En este nivel comienza la empatía y se traza la línea que divide las mujeres de los malparidos.)

La escuela superior es el epítome de la competenecia. La chica que en intermedia recibió 20 arreglos ahora quiere 25 y la que no recibió ni una postal de Pound Puppies no va a la escuela ese día. Las maestras no intervienen; porque las chicas lloronas y mocosas duermen el día entero esperando que sea el 15. (El nivel de ausentismo de maestras es absurdo, se quedan en sus casas para ver películas rositas y comer mantecado de chocolate...también esperan por el 15.)

En ese nivel hay otro tipo de chicas; la que recibe regalos pero no quiere ir a la escuela. Esa era yo. Nunca llegué a mi casa con las manos vacías; recibí flores, peluches, chocolates, lovegrams, incluso, tuve un amigo secreto que me escribía preciosas cartas de amor y me regaló un dije de corazones para una cadena. No miento, siempre me regalaban y aun asi mis papás me tenían que obligar a ir a la escuela ese día.

No me gustaba el alboroto de los besos, las personas vestidas de rojo, la competenecia de los regalos, el revolú de los pétalos sueltos por el piso, me daban lástima las declaraciones de amor no correspondida y detestaba los mocos y el lloriqueo. Todo eso resultado de la rutina de SanVa. No era malo; era predecible.

Y hoy ¿cómo es? Es casi igual pero, debo confesar que en ocasiones me he unido al grupo de las mocosas y lloronas y he deseado estar en kinder recibiendo postales de BatMan. También he convertido chicos en mocosos y llorones...

He llorado, vivido y amado...todo eso el resto de los 364 días del año...¡Cupido no tuvo nada que ver!

El amor no depende de fechas. Es ridícula y deliciosamente rico; sentirlo, beberlo, comerlo, hacerlo...es algo fuera de este mundo. Bailar enamorados no tiene precio. Mirar los ojos de un chiquitín, abrazar a tu abuela, besar a tus papás, pellizcar a tu "mitad"... ¡Yummy! Entonces, ¿por qué meterlo en la agenda? No lo sé y nunca lo sabré pero, me voy ... mi alarma sonó y dice "Feliz Día de Vivir"...